18 jul. 2009

JUDAS

El nombre de Judas parece ser un repelente, como el que usamos contra los molestos insectos, nadie quiere llamar así a su hijo.
Aunque esta reflexión es sobre Judas Iscariote, en tiempos Bíblicos era un nombre corriente, tenemos a Judas hermano de Jesús (Mateo 13,55; Marcos 6:3) Este escribió el penúltimo libro de la Biblia, antes del Apocalipsis, San Judas; fue escogido como apóstol por su hermano en Lucas 6:16, se presenta como hermano de Jacobo (significa Santiago) Judas era el menor de los hermanos varones, siendo apóstol de su hermano Jesús, le tenía tanto respeto, que nunca se presenta como hermano de Jesús, lo hace como hermano de Jacobo que era el mayor de padre y madre, ya que Jesús era el mayor, pero solo de madre, Jacobo o “Santiago” tampoco se presenta como hermano de Jesús en su epístola.
Está Judas el galileo; Hechos 5:37 este era un revolucionario que arrastró mucho pueblo tras él pero murió y se acabó todo.
Está; Judas de Damasco, Hechos 9:11 en casa de este Judas estaba Saulo de Tarso ciego
asta que Ananías oró por él y recobró la vista.
También está Judas Barsabás; Hechos 15:22, A este Judas con Silas la iglesia los envió con Pablo y Bernabé, y no se enviaba a cualquiera.
Luego estaba el protagonista de esta reflexión; Judas Iscariote.
Lo de Iscariote supongo que era por ser de Queriot. Cerca de Hebrón, vemos en Josue 15:25 que esta era una ciudad de Judea, por tanto Judas Iscariote era autóctono, esto lo considero importante, para empezar a entender su mentalidad, porque siendo originario de esta tierra, podía tener una mentalidad nacionalista, incluso pertenecer a los Zelotes el que se considera el primer grupo terrorista, creado por Judas el galileo, por esas fechas.
No hay datos para considerar que perteneciese a los sicarios (rama extrema de esta organización9, no hay indicios que Judas fuese un asesino, aunque nos lo intenten presentar como tal.
Pretendo demostrar; que no era muy diferente a cualquiera de nosotros, en las mismas circunstancias.

Pienso; con derecho a equivocarme, que Judas era un nacionalista, que deseaba la liberación de Israel del dominio romano, que conociendo el poder de Jesús, pensó que si forzaba la situación, Jesús al verse acorralado; usaría su poder y mataría a los romanos, creando la deseada liberación de Israel, esto nos pasa a la mayoría de nosotros que queremos forzar la obra de Dios a nuestro parecer.
A continuación quiero exponer las razones que me llevan a esta conclusión.
Judas era ladrón “San Juan 12.5 – 6” era el tesorero del grupo y sustraía de la bolsa, pero no
era un avaro, porque devolvió el dinero, y una persona de esa condición no lo hace, pienso que al ver frustrado su plan, y que Jesús no reaccionaba como él pensaba, quiso arreglar el error con su propia fuerza, a su manera, y esto es una equivocación que la mayoría cometemos. Judas era un instrumento en manos de Dios, vemos en San Juan 6:70-71 que Jesús dice
¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? Hablaba de Judas Iscariote.
Por este pasaje vemos que no fue obra del azar, que Judas entregase a Jesús, Jesús dijo nadie me quita la vida, yo la doy y la vuelvo a tomar.
En los comentarios que haré a continuación, está el error que cometió de Judas: presta mucha atención; porque este error lo podrías cometer tú, o tal vez yo.El arrepentimiento de Judas era metaméleia, “cambio de parecer” mientras tenía que Haver sido metánoia, “cambio de mente o corazón” cuando en nosotros solo existe el arrepentimiento del remordimiento, porque no salió bien lo que pretendíamos conseguir, no hay solución posible, y puede llevarnos al mismo suicidio, y perder la oportunidad de estar con Dios por la eternidad, porque dice la palabra que somos templo de Dios y si destruimos este templo; Dios nos destruirá a nosotros, la solución está en el arrepentimiento metánoia, que es un arrepentimiento genuino que nos hace desear restaurar lo que hemos hecho mal, pero en completa paz, Dios lo está deseando de esta manera por eso nos escribe en Isaías 1:17-18.
Aprender a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado. Venid luego, dice Yahveh, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. O dicho mas reciente en 1ª Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
Como veis había solución para Judas, y él, que estuvo con el maestro, tenía que saberlo, pero no lo aplicó a su vida; y cuantos cristianos no hacen esto mismo, que por una rabieta infantil dejan los caminos de Dios. Muchos no vuelven, porque consideran que se les hizo mucho daño, otros porque no son dignos de perdón, vuelve a leer el versículo de arriba, después piensa: “si tiras dos piedras al río; cual se hunde la mas gorda o la mas pequeña”, si crees que las dos, piensa que todos somos iguales para Dios y que si nos arrepentimos de corazón y no me refiero al órgano, él nos perdona.
Judas no es diferente a Balaam, y este no se ahorcó, y no estaba en la voluntad de Dios darle el dinero de Balac, Balaam lo deseaba tan obsesionado que asta discutió con su propia burra.
Judas traicionó a Jesús, porque tenía sus propios ideales, que no eran los de Dios, y tú, nunca lo has traicionado por tus propios ideales, nunca has vendido a Jesús por un partido de futbol, por un buen programa de TV, por cualquier otra razón de importe inferior a las treinta monedas de plata.
Cuando menospreciamos el sacrificio de Jesús, dando el mérito a su madre o cualquier santo ¿No lo estamos traicionando?
Cuando alguien va al infierno eternamente aunque sea religioso, por no aceptar a Jesús como su salvador, también esto es una traición a Jesús; porque él pagó el precio, para que tu no bayas al infierno por la eternidad.
Pedro negó a Jesús, (igual que Judas) pero se arrepintió de corazón y no se ahorcó.
¿Nunca traicionaste a Jesús? Porque sus propios apóstoles no tenían muy limpia la conciencia cuando en Marcos 14:19 preguntaron preocupados uno a uno ¿Seré yo? Y el otro ¿Seré yo?
Quiero terminar esta reflexión, dejándote un pensamiento: Somos fichas de ajedrez en manos del Dios Todopoderoso, no podemos salirnos del tablero, ni saltar al cuadro que no nos corresponde, si alguno de nosotros nos volcamos y rodamos fuera de nuestro lugar, invadiendo el cuadro del compañero, Dios con mucho cuidado nos vuelve a colocar en nuestro recuadro. No queramos saber más que Dios, como hacer la partida.


Safet Hernández


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