17/3/2009

LA HIGUERA NO ERA ESTÉRIL

En este pasaje de Marcos 11:12-14 y 11:20-26 Siempre he escuchado decir que Jesús tubo hambre, fue a una higuera y solo hallo hojas, nada de higos, por lo que la maldijo, Y la higuera se secó, pero yo no lo veo así, escribo el versículo 13 literal y después lo comento. Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos. Si lees al final del versículo, verás que la higuera no era estéril, lo que pasa es que no era tiempo de dar fruto. La pregunta se hace inevitable, ¿por qué maldijo Jesús la higuera como colérico gamberro?
Si no conoces de forma personal a Jesús, puedes pensar esto de él, pero si le conoces, sabrás que Jesús no lo habría hecho, si no fuese para dar un mensaje de vida con ello. El mensaje fundamental (según mi personal reflexión) te lo boy a contar en dos palabras y media y pizca mas. Cuando regrese Cristo en su segunda venida, lo hará como un parpadear de rápido, el que no tenga fruto, se quedará irremediablemente, no bastará conocer, ni simpatizar, ni buenas obras, el que no haya aceptado a Jesús como su salvador, se quedará aunque sea llorando, no importa si era tiempo o no era tiempo.
Este es el mensaje principal, pero hay más y más, porque con Jesús siempre hay más. Si continuamos leyendo en el versículo 20 de este capítulo 11. Al día siguiente al pasar por el mismo lugar, Pedro le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. Jesús les dio una lección practica a sus discípulos, que habría tardado meses en enseñarles. Les enseña el poder de la palabra hablada, un día de estos, aré toda una reflexión sobre este tema, tan amplio, ahora solo daré una pinceladas cual delicado pintor.
Observación importante antes de que me olvide, cuando Jesús hace este milagro solo están sus discípulos, ningún incrédulo, porque el ver para creer es rebelión y nuestro Señor no entra en ese juego, en Juan 20:29 Jesús dijo a Tomas bienaventurados los que creen sin ver, la neurocirugía moderna, a descubierto que el habla, da, ordenes al celebro y este a los órganos, si dices aunque sea en broma no sirvo para nada, el celebro dice a los órganos no servís, si se dice me estoy envejeciendo el celebro da ordenes de envejecer a los miembros y así con lo que diga nuestra boca, si tienes sentido común sabrás que por una vez que lo digas, no pasa nada, pero si haces un habito, esto es real lo ha descubierto la neurocirugía (operación del celebro), pero Jesús se lo explicó a sus seguidores el día que secó la higuera, puedes leerlo a partir del versículo 23. Si leemos Números 14:2 Israel que salió de Egipto a Canaán era un viaje de semanas, y enfadados dijeron ojala muriéremos en este desierto, y murieron. Otro ejemplo el cambio de nombre, Simón = caña, así era simón inestable, Jesús le cambia el nombre por Pedro = piedra, para un marinero, una piedra es algo firme, es importante, de tanto escucharlo se hace sólido, Jacob = usurpador, mentiroso se lo cambia por Israel el que lucha con Dios, no contra él. Sarai = a estéril se lo cambia por Sara = madre de multitudes a los 90 años tubo su hijo. A mi Dios me cambió el nombre, me llamaba Antonio, mi vida era un desastre, me dijo que me llamaría Safet, significa el que siempre vence, en momentos difíciles me he apoyado en Cristo recordando mi nombre.
Todo esto les enseñó secando la higuera, pero hay mas les enseñó la fe por vista, vale mas una imagen, que mil palabras, no siempre la fe es buena, según lo que mires, Esaú miró tanto el guiso de su hermano Jacob, que se lo cambió por su primogenitura. Abraham era viejo, y su mujer Sara era estéril, para aumentar su fe, Dios le dijo que contara las estrellas del cielo, porque así sería su descendencia de numerosa, y así ha sido.
La mujer de Lot, por mirar atrás se convirtió en estatua de sal, y que me dicen de José, Daniel, Ezequiel, Eliseo, y tantos más que podría poner como ejemplo, con sus sueños, visiones, palabras, pues todo esto se los enseñó Jesús al secar la higuera. Pero hay más, Jesús aprovecha la ocasión para enseñarles a sus discípulos, y a nosotros, a perdonar a los demás, para que también Dios nos perdone a nosotros, esto lo podéis ver en el verso 25 y 26, podría hablar más sobre el perdón pero como es muy amplio prefiero dedicarle una reflexión más a fondo.
Caramba…. Con la higuera parece que no era tan estéril, mas bien parece cargada de buen fruto, porque después de seca lo que dio de sí.

Safet Hernández

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