16 mar. 2009

¿QUE ES LA RIQUEZA?

Escuché en marzo del 1991 esta historia a Carlos Anacondia, dijo que en un país sudamericano había un mulato muy pobre cristiano, vivía en unas tierras arrendadas de un terrateniente muy rico, este a veces con su caballo se iba a visitar al mulato, porque le gustaba las historias que contaba de Dios, un día como de costumbre le preguntó ¿Qué te a dicho hoy tu Dios? A lo que el mulato contestó, me ha dicho que en pocos días el hombre mas rico del valle morirá, el terrateniente sabía que el más rico era él y que el mulato acertaba siempre. Preocupado este hombre visitó al médico, enfermó sin encontrar la causa, hizo traer a los mejores especialistas desde USA y no encontraban cura para su enfermedad, el terrateniente moribundo mandó traer al mulato para que le hablase de Dios, cuando los emisarios volvieron, las noticias le impresionaron, al mulato lo encontraron muerto en su cama abrazado a su Biblia, fue entonces cuando descubrió que el mas rico del valle era el mulato de ropas haraposas.
Si es fantasía o verdad no lo se, tampoco me importa, pero refleja una verdad en cuanto a las riquezas que hoy te quiero contar. Dice textual el Salmo 37:4; Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón.
Antes de seguir quiero aclarar lo de Jehová, para que no se confunda de alguien que dice ser testigo de quien ni conoce.
Uno de los mandamientos es, no tomarás el nombre de Dios en vano. Por estos los Judíos dejaron de usarlo por respeto o por temor, a Dios se referían como Adonay significa Él Señor.
El nombre de Dios aparece con las consonantes YHVH, en la edad media para pronunciarlo se les puso vocales, diciendo Jehovah y con el tiempo se cambió la ultima h por un acento, las últimas investigaciones indican que debió pronunciarse YAHVEH
Su significado se acerca a existencia, pero este no es el tema.
El tema es la riqueza, quiero volver al versículo, si nos deleitamos en Dios, el concede las peticiones que ni le hagamos, solo que las deseemos, no dice que hay que rezar, ni que hay que pedir, ni dar nada a cambio, ni hacer nada para agradar a Dios, solo que nos deleitemos con él. Eso es riqueza, deleitarte, ser feliz, para conseguir lo que no puedes, porque lo que puedes lo tienes que conseguir tu, y lo mejor de todo, es que lo puede conseguir alguien con mil millones de € en el banco, o alguien que no tiene para tomar un café en el bar, porque la auténtica riqueza está por encima del dinero.
Pensarás que hay deseos, no muy buenos para que Dios los conceda, pero los deseos no tan buenos pueden cambiar cuando te deleitas con el todo poderoso, imagina por un momento que vives en la calle llevas días sin comer, y te encuentras un trozo de carne sucio y medio podrido, si el hambre te puede, asta podrías cogerlo limpiarlo y tener la comida de un día, pero esto no sucedería si tuvieses la nevera llena con carne fresca.
Si llegas a conocer a Dios de forma personal, que es lo que Él quiere, te darás cuenta que es así, como te lo cuento.
Pero quiero hablar de dinero que se pronuncia riqueza, aunque yo no esté de acuerdo que esto sea riqueza, lo considero bienes, pero algo tendrá los bienes cuando todo el mundo los quiere, e intentan convencerte de que eso es malo, y que para que sea bueno tienes que dárselos a ellos. Esto incluye todos los ámbitos de la vida, desde mil tipos de religión a cualquier tipo de ideología política y medios sociales, y a veces cuando se habla de dinero, la parte de celebro que controla el sentido común si está inflamado es del tamaño de un garbanzo.
Tu dinero lo tienes que controlar tu, y lo que hagas con el es asunto tuyo, no vengas culpando a quien te lo saque, pero yo como cristiano comprometido tengo que decirte lo que dice Dios en su palabra, seas o no seas cristiano, dice que de todo, tienes que dar el diezmo o sea la décima parte de lo que ganes a su obra, esto ganes mucho o ganes poco la condiciones son las mismas, gusten o no gusten, son las mismas condiciones a ricos que a pobres para obtener las mismas bendiciones.
Dios se basa en conceptos y es difícil de explicar, hay en la Biblia casos como el de Bernabe que vendió toda su heredad y la repartió, Dios no se lo pidió, lo hizo por su cuenta y fue bendecido, y casos como Ananias y Safira murieron por intentar engañar a Dios si quieres leerlo está en Hechos 5: 1 al 11, caso como el de Simón el mago que intentó comprar con dinero el don de Dios y tubo que arar Pedro para que Dios no lo matase, por intentar comprar con dinero las cosas de Dios, esto se encuentra por si te interesa leerlo en Hechos 8:17 al 25.
Para terminar esta reflexión quiero mencionar el caso del joven rico que vino a Jesús, era tan pobre que solo tenía muchos bienes.
Mateo19:21-22 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Este es un claro ejemplo de un pobre con mucho dinero, si leemos desde el verso 16 vemos que el joven desde su juventud había guardado todos los mandamientos de Dios(y eso es muy difícil), le preocupaba la vida eterna, y viene a Jesús como que es muy bueno, que desde su juventud a sido el mejor religioso, y esperaba que Jesús le dijese ya tienes el cielo ganado, Jesús que puede ver el corazón del hombre li dijo; si quieres ser perfecto (a mi me gustaría, pero no puedo ser perfecto aunque lo intento) este joven podía haber hecho muchas cosas con sus posesiones, desde su imperfección sin marcharse. Si tú que lees esta reflexión tienes muchos bienes quédatelos, disfrútalos, diviértete y no intentes comprar a Dios con dinero, pero piensa, dentro de doscientos años ¿donde estará tu dinero, podrás disfrutarlo? Pero es inevitables que todos pasemos por el gran trono blanco del que nos habla Apocalipsis 20: 11 y 12 y demos cuenta a Dios de lo que hicimos con nuestros bienes, aprovecha bien tus posesiones, porque no podrás culpar a nadie.
En Lucas 8:2-3 dice los nombres de mujeres que servían a Jesús con sus bienes entre ellas una exprostituta.
En Job 1:3 la hacienda de este varón de Dios era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas y muchísimos criados, esto se lo multiplicó Dios después de una prueba y Dios no se lo pidió.
Pasaría horas nombrando siervos de Dios, Bíblicos y posteriores, con muchas posesiones, que han servido a Dios y han tenido más riquezas porque no las amaban.
Después de toda la reflexión pienso y digo deléitate en El Señor y Él te concederá las peticiones de tu corazón.

Safet Hernández

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