19 may. 2009

EL ESPEJO

Quiero que dibujes un espejo en tu mente, através de ese espejo en el que tus estás pensando, intentaremos comprender cosas importantes del Espíritu Santo.
Empezaremos haciendo el espejo desde el principio antes de azogarlo.
Tenemos una lámina de vidrio transparente, igual que el Espíritu santo tan transparente que es invisible.
Si este vidrio lo colocamos en una ventana, bien de casa o del coche, nos protege del frío, pero parece que no está, por eso las religiones no lo ven, pero mira lo que dice la Biblia en diversos versículos de ese tal invisible; Administra dones (regalos) de Dios en nuestra vida, nos consuela, cuida, habla, guía, protege, se entristece.
Nadie te obliga a poner un vidrio en la ventana, lo pones si quieres, igual pasa con el Espíritu Santo, lo pides si lo quieres, si no lo pides Dios no te lo da.
Ahora, que pasa si ensuciamos este vidrio, sucede que podemos ver que si hay vidrio, pero a la vez da mal testimonio de nosotros por ser guarros, dejados y abandonados, por tanto es mejor tenerlo limpio y no verlo, que tenerlo sucio para verlo.
Como podemos ensuciar nuestra relación con el Espíritu Santo, Si somos hipócritas y nos acercamos a Dios religiosamente como si fuésemos buenos, si no perdonamos a nuestros hermanos, si somos indolentes, si vamos de arrogantes, si amamos el dinero (tener mucho dinero no es amar el dinero, Dios mira conceptos), hay un etc. tan extenso que podríamos escribir un libro. Resultado, el Espíritu Santo cuando se siente abandonado se marcha.
Pero para un vidrio sucio hay limpia cristales que lo dejan nuevo, igual cuando el cristiano peca al grado de suciedad, tiene solución, arrodillarse ante Dios en nombre de Jesús y queda mas limpio que una patena (aunque no es la patena lo que Dios quiere limpio sino el corazón).
Con el vidrio bien limpio, se le puede poner una pintura de mercurio, llamada azogue, para que nos salga un espejo, pero si nos quedan huellas delante de la pintura se verá sucio aunque no lo esté, eso nos lleva a una expresión de Cervantes que yo no comparto pero me viene bien para la ilustración, dijo no basta que la mujer sea honrada además a de parecerlo, el cristiano a de ser puro pero además a de parecerlo.
Bien ya tenemos el espejo acabado, pero quiero llevaros a una reflexión mas profunda solo para cristianos, imaginaros por un momento si en vez de hacer el espejo con vidrio que es lo normal, y es de genero físico, lo hubiésemos hecho con cristal que es de género químico, saldría un espejo tan caro, como bueno. Si alguien piensa que es lo mismo compre una cristalería de vidrio por 20 € o la misma de cristal por 200 €. Si eres un buen cristiano intenta ser de cristal.
La función del espejo es corregirnos ante la sociedad, peinarnos, afeitarnos, mirar si estamos en condiciones, de igual forma el Espíritu Santo es nuestro espejo, el que nos redarguye de pecado, si alguna cosa no anda bien, en nuestra vida física o espiritual, lástima que las religiones se lo pierden porque muy pocas creen en él, y lo que él mismo hace, es que estemos guap@ delante de nuestro Dios.
Hay espejos que se ponen en forma de retrovisor, para ver lo que no vemos delante, la necesidad que hay a nuestro alrededor, y el interés que Dios tiene en que nadie se pierda y todos vengan al arrepentimiento, y puedan ser salvos.
Para acabar, el vidrio es mas duro que el hierro, coge una sierra corta hierro, intenta cortar vidrio con la misma sierra, no podrás, pero es tan duro que se convierte en frágil y un golpe lo puede romper, el Espíritu Santo es un caballero, puede hacer mucho por ti pero si lo rechazas o contristas se marchara sin hacer ruido.
Safet Hernández

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