22 jun. 2009

EL MANÁ

El maná; que caía de noche junto con el rocío (como las bendiciones de Dios no las vemos pero el resultado es ayuda en nuestra necesidad), era como semilla de culantro, de color bedelio, se molía en molinos, o se majaba en morteros, se cocía en caldera, también se hacían tortas, su sabor era parecido al aceite de oliva. Como podemos ver: en Éxodo 16:35 lo comieron por cuarenta años, en el desierto. En contra de lo que se cree no era perecedero, se guardó una muestra en un recipiente de oro dentro del arca del pacto como testimonio a las siguientes generaciones.
Nos dice Josué 5:12 Que el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra al conquistar Canaán con el ejercito dirigido por Dios y al frente Josué ayudante de Moisés. Esta reflexión estará dirigida, más que al maná, lo que este representa para nosotros.
El camino desde Egipto a Canaán se podría hacer en dos o tres semanas, Dios quería alargarlo un poco más, para conectar con el pueblo, y ser su Dios Rey, pero la rebeldía del pueblo y las constantes provocaciones a Dios; hizo que durante cuarenta años Israel diese vueltas por el desierto, sin encontrar una salida, por una sencilla razón; no se volvían a Dios de todo su corazón, seguían con los ídolos de Egipto en el corazón.
El símil para nosotros; Egipto sería esta vida terrenal, y Canaán o tierra prometida sería la vida eterna que es justamente donde Dios quiere llevarnos. Como no había alimento en el desierto, Dios les proveyó del maná, representa el pan caído del cielo, obligado a comerlo a causa del pecado, el que no lo comiese moría de hambre porque no había otra cosa.
Todo lo que pasa en el antiguo testamento de una forma física, es un equivalente de lo que pasa espiritualmente en el nuevo pacto, por tanto, Jesús es el pan caído del cielo para nosotros, puedes comerlo, o no, pero si el maná fue dado por causa del pecado, Jesús es dado por causa del pecado de Adán en sustitución de este, para perdonar pecados y restaurar la comunión con Dios. Pero si no lo comes no puedes tener vida espiritual, indefectiblemente estas muerto, es la condición dada por Dios, ninguna religión, sistema, o persona ha sido crucificada por ti a parte de Jesús, dice Hechos 4:12 Que en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Si quieres estar con Dios por la eternidad en la tierra prometida, estas obligado a comer el nuevo maná “Jesús” pan del cielo.
El maná cesó al día siguiente de entrar en Canaán, la tierra prometida, lo que te boy a decir a continuación es; tan real como que puedes respirar.
La vida eterna no es una lotería, que tal vez por la misericordia de Dios puedas entrar, para entrar as de comenzar a vivir la vida eterna aquí en la tierra, en vida, esto es un aprendizaje, cuanto más tardes en aprender más vueltas darás por el desierto de esta vida, cuando aprendas, entrarás en la vida eterna que es una relación de ayuda , consuelo, amistad, administración, una relación personal e intransferible con el Espíritu Santo, en San Juan 16:7 Jesús dijo: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Jesús quiere ayudarte, por ello se dejó crucificar, cuando entiendas esto, Jesús se glorificará en tu vida, y te dará el Espíritu Santo, para que encuentres el camino de nuestra tierra prometida, también puede suceder; que seas de un corazón tan duro que mueras en el desierto, sin conocer la tierra prometida, para nosotros en Apocalipsis capítulo 21. Reflexiona; tienes mucho que ganar. Sabes; ¿por qué murió mucho pueblo de Israel en el desierto? Por terquedad, mira lo que dijeron en Números 14:2 ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos! y murieron, preferían volver a la esclavitud que luchar por la libertad ¿es tu caso?
Se cogía la medida justa, nunca faltaba ni sobraba, los que al principio cogieron de sobra se le llenó de gusanos, esto nos indica que con Jesús es suficiente, para la salvación, no necesitas apoyarte en una religión, si asistes está muy bien, dice la palabra en Hebreos 10:25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Pero no apoyándote ni en religión ni en hombre, porque la escritura dice en Jeremías 17:5 Así ha dicho Yahveh: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Yahveh. Así que; Jesús es suficiente, para salvar restaurar, y perdonar tu vida, todo lo demás se te convertirá en gusanos eternamente.
Es curioso que si cogían doble porción un día, se estropeara, pero el viernes tenían que coger doble, porque el sábado no caía el mencionado maná, esto nos indica que solo podemos prescindir de la presencia de Jesús, para estar de reposo en una fiesta de paz con el Espíritu Santo.
Piensa que Dios tenía el mismo trabajo; hacer una tonelada de maná que cien, pero Dios quiere que cada día sea nuevo para ti.
El maná caía de noche con el rocío, nadie lo veía caer, pero al salir el sol, allí estaba.
Jesús viene a tu vida y no lo ves, pero si lo necesitas y el orden es correcto, verás el milagro en tu vida aunque parezca casualidad, El maná es un alimento completo, pero nuestro maná nos aconseja; vive el Espíritu Santo en tu vida.

Safet Hernández





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