4 nov. 2009

LA OFRENDA DE JEFTÉ

Jefté era hijo de Galaad y una mujer ramera, por esto los hijos de Galaad y su mujer cuando fueron mayores echaron fuera a Jefté para que no heredara con ellos, este huyó a tierra de Tob. Se le unió gente ociosa creando una banda o pequeño ejercito, años después los de Amón hicieron guerra contra Israel, y los ancianos le vinieron a ver para que los librase, y él puso una condición ser caudillo sobre ellos, los ancianos aceptaron, (la historia está muy resumida, puedes leerlo en Jueces 11:1 al 12:6) y este hizo una promesa a Dios, lo que yo llamo “La ofrenda de Jefté” dijo si me das la victoria; cualquiera que salga a recibirme, cuando regrese victorioso, será para ti, exactamente dice lo ofreceré en holocausto (sacrificio) en tiempos de los jueces cada cual hacia lo que bien le parecía, por eso no es de extrañar que su idea fuese sacrificarlo, pero Dios no acepta sacrificios humanos y en Jueces 11:39 dice y ella nunca vio varón por lo que se cree que lo que estaba ofreciendo era que el que saliese feliz a recibirle sería dedicado a Dios de por vida (tipo monja o fraile) de todas maneras no cambia para lo que quiero explicar de esta ofrenda egoísta a Dios, y digo egoísta porque no ofrece a Dios nada suyo utiliza su autoridad militar para imponer al primero que salga su decisión pensando que esto agradaría a Dios, y Dios le da una buena lección porque la que sale con panderos y danza a recibirlo es su única hija, no tenía ni tubo más hijos, cuando la vio rompió sus ropas de dolor porque ya no podía arrepentirse, ya no podía abrazar a sus nietos tener la ansiada descendencia, su autoridad política militar no le servia para nada, por esto yo te aconsejo si ofreces algo a Dios mira bien que no perjudique a nadie, que sea algo tuyo, porque si ofreces a Dios algo que no te cueste, entonces te dolerá.


Safet Hernández

1 comentario:

  1. Dios lo bendiga

    (He enviado éste mismo comentario a su correo personal, que aparece aqui en su blog, pero está inactivo) Interesante punto de vista sobre la ofrenda de Jefté, no me había detenido nunca a pensar que fue movida por egoísmo y su hinchado sentido de autoridad.

    Si me permite quisiera hacerle una simple sugerencia; la frase “nunca tubo hijos” aparece con tubo- b y debería ser tuvo, del verbo tener, de lo contrario sería tubo, de tuberías. Yo incurro en numerosas ocasiones en éste tipo de errores, y es sabido que grandes escritores no escapan de éste detalle, por ello, quería sugerirle, que antes de escribir en su blog, lo realice en un programa de Word con corrector ortográfico y si duda ante una palabra, le aplica la búsqueda de sinónimos para esclarecer su significado.

    Le auguro bendiciones crecientes en su ministerio.

    Atte.

    Luisa Pereira

    www.pactonuevo.org

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