20 feb. 2010

CONFIAR EN DIOS


El Salmo 125:1 dice: Los que confían en Dios son como el monte de Sión, Que no se mueve, sino que permanece para siempre, Sión esta en Jerusalén fue la fortaleza del rey David, pero de lo que yo quiero hablar en esta reflexión es de la diferencia entre creer en Dios y confiar en Dios, vamos a creer que un buen plato de comida nos quita el hambre y además nos da fuerzas, pensemos en un plato de comida, por ejemplo un buen cordero al horno apetitoso, con ese doradito que le da el estar bien rustido, seguro que esta delicioso, con su guarnición unas patatas pequeñas bien hechas, rodeado de un variado surtido de setas, la boca se me hace agua ¡que rico debe estar! Pero y si al cocinarlo se olvidaron poner sal entonces estará soso, pero si le pusieron demasiada sal estará salado y no estará bueno, peor aun si hubiese una seta venenosa seria malo para nosotros, pero ¿y si el cordero estuviese enfermo y cogemos nosotros el virus? No eso no puede pasar hay mucho control sanitario en los mataderos, ¿pero y si el cordero fue sacrificado en un matadero in clandestino que no tienen control sanitario? Empezamos a tener dudas de ese exquisito plato al menos ahora no nos parece tan atractivo, y saben porque, es sencillamente porque no nos hemos comido ese plato de cordero al horno, de haberlo hecho que nos viniesen con palabras, podía haber estado mal etc. pero podríamos responder pues no estaba envenenado y edemas estaba buenísimo, el creer es igual que ese plato si solo creemos, al principio es muy bonito, después empezamos a tener dudas, es típico de las religiones, pero si en vez de buscar una religión buscamos la comunión directa con Dios, cuando Dios nos hable de forma personal que no nos vengan con religiones, si esta es la buena o esta es mejor, Dios no pertenece a ninguna religión, eso si dio instrucciones de cómo llegar asta El, en Hechos 4:12 dijo de Jesús: Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
Solo pide dos cosas Dios, para que te comuniques con El, que te arrepientas de tus pecados y aceptes a Jesús como tu Señor y único salvador.
No dediques tu vida a creer, dedícala a vivir en la misma presencia de Dios.

Safet Hernández

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