31 may. 2009

LA MUERTE DE UZA

La muerte de Uza es un caso sobrecogedor, que para los no doctos roza lo absurdo, pero cuando profundizas de una forma objetiva, descubres que el orden cronológico va abriéndose paso en una estructura abstracta y todo comienza a tener sentido. En esta reflexión deseo mostrar el porqué; de la muerte de Uza.
El rey David por su cuenta y riesgo decidió llevar el arca de Dios de Quiriat-jearim, a la Ciudad de David, para este acontecimiento el rey usó un carro nuevo tirado por bueyes. Este relato lo podemos ver en 1ª Crónicas 13:5 al 14, dos carreteros guiaban el carro, uno era Ahío, el otro Uza, los bueyes tropezaban por lo áspero del camino y Uza con la mejor de las intenciones, aguantó el arca, no fuese a caer y romperse, con lo bonita que era, en ese momento Dios lo fulminó.
¿Por qué mató Dios a Uza? Las cosas no se estaban haciendo en el orden establecido, Dios había mandado (en Éxodo 25:10 al 22) que el arca fuese de madera de acacia, cubierta de oro, la madera de acacia no se pudre, representaba la humanidad de Jesús envuelta en la divinidad de Dios (el oro), en cada esquina del arca había un anillo de oro (dos a un lado y dos al otro lado), una vara de madera de acacia cubierta de oro metida por los anillos en un lado, y otra igual al otro lado, representando la integridad de los ministerios llevados a cabo por personas, pero con la divinidad de Dios.
Dios no estaba mostrándose en una época, sino para todas las épocas, quería ser visto como Rey, y reinar con justicia y algo que no hace otro rey, reinar con humildad.
En ese tiempo a un rey se llevaba a hombros, en la famosa litera, ¿Qué hubiese dicho un rey, Si le hubiesen puesto en un carro tirado por bueyes?
Nada ha cambiado, Dios sigue siendo Rey de reyes, a veces nos dirigimos a Él de una forma irreverente, menospreciamos sus ordenanzas, nos dirigimos a él de cualquier manera, no le permitimos entrar en nuestra vida, pero le culpamos de todo lo malo que pasa en el mundo, nos creemos unos santurrones con derechos cuando le servimos, (dice su palabra que somos siervos inútiles, lo que teníamos que hacer hicimos) Intentamos hacer nuestra voluntad en la tierra, y que Dios la haga realidad desde el cielo, pero eso si, que se quede allí, pensamos que nos tiene que estar agradecido si nos portamos bien y hacemos buenas obras, pero Él dice que nuestras obras son como trapos de inmundicia.
Si lo pensamos fríamente tendría que matar a muchos Uzas en este tiempo.

Safet Hernández

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